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Se nos escapa de las manos. Últimamente estamos viendo actitudes violentas en los terrenos de juego. Insultos, malos modos, agresiones.......Nada de ésto es justificable. Por mucho que el jugador se encuentre "revolucionado" por el partido. Pero si ésto es rechazable, mucho más lo es, si éstos modos son realizados ya en frio, pasado un número indeterminado de horas. Hace unas fechas nuestro equipo juvenil se enfrentó al Cerro B. El partido transcurrió dentro de la normalidad salvo al final, ya camino del vestuario, en lo que hubo algunas desconsideraciones y malas maneras....pero tampoco nada importante. La tensión del partido traía estas cosas. Pero pasadas unas cuantas horas y ya en plena calle de la ciudad uno de nuestros jugadores sufrió una brutal agresión por parte de un jugador rival que, aparte de "valiente" por su acción, necesitó de otros amigos suyos para propinarle una paliza que el agredido necesitó asistencia médica urgente. Evidentemente esta acción, que he sido denunciada ante la Comisaría, exige se tomen medidas con estos personajes que utilizan la violencia ante la ausencia de argumentos. No queremos denunciar publicamente al autor/es de la agresión porque deberá ser la Policía quien detenga al agresor y la Justicia quien le imponga la condena que corresponda. Pero si queremos desde estas líneas hacer un llamamiento a todo el fútbol base, dirigentes, técnicos, jugadores, familiares,....para que pongamos todo de nuestra parte en entender y hacer entender que el fútbol es un deporte, en el que la violencia debe estar alejada, que imperen las buenas maneras y la deportividad y que quien no lo entienda así debe dejarlo, por el bien suyo y de los demás. Entendemos que en un partido algún jugador puede estar "caliente" y cometer alguna infracción, que las leyes deportivas deben castigar. Pero si, encima, esas agresiones ocurren ya pasadas horas de la terminación del partido, los hechos son de una enorme gravedad.
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